Cumpleaños en Barcelona sin estrés

(ni azúcar de menos): bienvenido en House of Candy

¿Alguna vez has visto una foto genial y has pensado: “¿Cómo lo habrá conseguido?” A veces cuesta lograr esa imagen especial que se vea natural, sin poses forzadas. Pero si hay un sitio donde eso se da solo, es en House of Candy. Este espacio, en Gran Via de les Corts Catalanes, 620, es una explosión de color, sabor y diversión. Cada rincón está pensado para que disfrutes… y de paso, te lleves unas fotos que lo digan todo sin necesidad de filtros. ¿Listo para descubrir cómo hacerlo sin complicarte? Vamos a ello.

Un lugar donde todo es posible (y fotogénico)

Entrar en House of Candy es como meterse en un universo de golosinas. Desde pasillos que parecen sacados de un cuento hasta salas temáticas con chicles gigantes, aquí todo está montado para que disfrutes sin pensar demasiado. Es el típico lugar que te devuelve a la infancia, donde lo más importante era reír y comer algo dulce. Y sí, todo eso también se puede capturar con la cámara.

No hace falta ser fotógrafo profesional. Encuentra una pared llena de colores, acércate a una nube de algodón de azúcar y deja que el sitio haga su magia. La naturalidad manda, y en este ambiente, lo difícil es no sonreír.

Cada sala, una historia. Cada historia, una foto

El recorrido por House of Candy es como un viaje por mundos diferentes. : flotás entre nubes de algodón de azúcar, caminás entre conos gigantes de helado, y te perdés en un laberinto rosa de luces y ángulos perfectos para un selfie. 

¿Y querés saber qué hay de más? Tenemos una sala pensada exclusivamente para que consigas tus mejores fotos: sombreros de cowboy, chalecos de brillantes y gafas rosas espectaculares. Todo lo necesario para ese toque extra que hace que la foto brille

Un truco que nunca falla: saca la cámara justo cuando alguien se ríe o prueba un dulce por primera vez. Esos gestos espontáneos, sin pensar, son los que hacen que una foto tenga alma.

¿Y si ves a alguien haciendo el tonto con una gominola gigante? Mejor. Esa será la imagen que todos recuerden.

El selfie que necesitabas (y no lo sabías)

Aquí no hay normas. Así que si te apetece hacerte un selfie delante de un fondo lleno de piruletas o en una sala con luz neón, adelante. Ponte como quieras, haz esa cara que solo haces con tus amigos y captura el momento.

Si hay luz natural, aprovéchala. Hay rincones donde entra perfecta y hace que todo se vea más bonito sin necesidad de filtros. Quién sabe, igual sales de aquí con una nueva foto de perfil… y unas cuantas anécdotas para contar.

Y al final… un broche de oro

Antes de irte, no olvides sacar una foto final: la típica en la que todos están comiendo algo, riendo, con las manos pegajosas y la cara feliz. Porque al final, eso es House of Candy: un sitio para disfrutar sin pensar demasiado, donde lo importante no es la pose, sino lo bien que lo estás pasando.

Y si sos de los nostálgicos o te encanta lo retro, tenemos algo especial para vos: una impresora para llevarte tus recuerdos en papel… y hasta cámaras desechables para retratar tu visita con un toque vintage.

Y cuando repases esas fotos más adelante, lo que vas a recordar no es solo lo bonito que era el lugar, sino lo bien que lo pasaste con los tuyos. Eso sí que no se finge.

Extra: cosas que es mejor evitar

  • Fingir la diversión: Si la estás pasando bien, se nota. Si no, también.

  • Descuidar lo que hay detrás: Asegúrate de que el fondo acompaña y no roba protagonismo.

  • Usar siempre el mismo ángulo: Prueba cosas nuevas. A veces, la mejor foto sale desde abajo o girando un poco la cámara.

  • Tomártelo demasiado en serio: Aquí se viene a jugar, no a hacer un catálogo.

Así que ya lo sabes. Si quieres una experiencia divertida y un carrete lleno de fotos inolvidables, House of Candy te está esperando. Pásalo bien, suelta el móvil de vez en cuando, pero no olvides tenerlo a mano… porque aquí, todo puede convertirse en un buen recuerdo.

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